
El quokka (Setonix brachyurus) es uno de los animales más queridos y buscados de Australia.
Su expresión facial, que parece una sonrisa permanente, lo ha convertido en una estrella de Internet y en un auténtico icono de la fauna australiana.
Cada vez que aparece en un documental —o en una foto viral— es imposible no sonreír. Pero detrás de esa apariencia adorable hay un marsupial salvaje, con hábitos, necesidades y problemas de conservación que merece la pena conocer.
🌏 Dónde vive el quokka
El quokka vive únicamente en Australia Occidental, lo que lo convierte en una especie endémica.
Sus principales poblaciones se encuentran en:
- Rottnest Island (su hogar más famoso)
- Bald Island
- Pequeñas zonas del suroeste de Australia
Prefiere:
- Zonas costeras
- Bosques bajos
- Áreas con matorrales densos
Rottnest Island es el lugar donde más quokkas hay y donde los humanos pueden verlos con relativa facilidad.
🦘 Qué tipo de animal es el quokka
Aunque muchos piensan que es un roedor, el quokka es un marsupial, pariente cercano del canguro y el wallaby.
Sus características principales:
- Tamaño: similar al de un gato doméstico
- Peso: entre 2,5 y 5 kg
- Cola: corta (a diferencia de los canguros)
- Pelaje: marrón grisáceo
- Expresión facial: mandíbula y labios que crean su famosa “sonrisa”
Esa sonrisa no significa que esté feliz, pero sí lo hace parecer increíblemente simpático.
🌿 Alimentación del quokka

El quokka es herbívoro.
Su dieta incluye:
- Hierbas
- Hojas
- Brotes
- Plantas suculentas
Puede sobrevivir largos periodos sin agua, obteniendo la humedad directamente de los alimentos, una adaptación perfecta para climas secos.
En los documentales siempre me sorprende lo tranquilos que son mientras comen, moviéndose lentamente entre la vegetación sin prisas.
🕯️ Comportamiento y hábitos
El quokka es:
- Nocturno
- Muy curioso
- Generalmente tranquilo y poco agresivo
Durante el día descansa entre sombras, y al atardecer sale a alimentarse.
A diferencia de otros animales salvajes, no huye rápidamente de los humanos, lo que ha contribuido a su fama… y también a sus problemas.
⚠️ Importante: aunque parezca dócil, no es una mascota.
📸 El fenómeno viral del quokka
El quokka se hizo mundialmente famoso gracias a los selfies con turistas.
Su aparente sonrisa, sumada a su falta de miedo, lo convirtió en el llamado:
🏆 “El animal más feliz del mundo”
Sin embargo:
- Está prohibido tocarlos
- Está prohibido alimentarlos
- Hacerlo puede provocarles enfermedades graves
En Rottnest Island hay multas elevadas para quienes incumplen estas normas.
🍼 Reproducción y crías

Como buen marsupial:
- La cría nace diminuta
- Se arrastra hasta el marsupio
- Permanece allí unos 6 meses
Un dato curioso es que, en situaciones extremas, la hembra puede abandonar a la cría para escapar de un depredador, una estrategia dura pero efectiva para sobrevivir.
⚠️ ¿Está en peligro el quokka?
Sí.
El quokka está catalogado como especie vulnerable.
Sus principales amenazas:
- Pérdida de hábitat
- Zorros y gatos salvajes
- Incendios forestales
- Cambio climático
Aunque en Rottnest Island su población es estable, en el continente ha disminuido de forma preocupante.
🌿 Importancia ecológica

El quokka ayuda a:
- Dispersar semillas
- Mantener el equilibrio vegetal
- Sostener la biodiversidad local
Es una pequeña pieza clave del ecosistema australiano.
🧠 Curiosidades del quokka
- Puede trepar pequeños árboles
- No almacena grasa en la cola como otros marsupiales
- Fue confundido con una rata gigante por los primeros europeos
- Su nombre viene del idioma aborigen Noongar
❓ FAQs

¿El quokka es realmente feliz?
No, su expresión facial simplemente parece una sonrisa.
¿Dónde se pueden ver quokkas?
Principalmente en Rottnest Island, Australia Occidental.
¿Se puede tocar un quokka?
No, está prohibido y puede perjudicar su salud.
🌈 Conclusión
El quokka no solo es famoso por su sonrisa, sino por representar el lado más amable y frágil de la fauna australiana.
Detrás de cada selfie viral hay un animal salvaje que necesita respeto y protección.
Cuando lo veo en documentales, moviéndose con calma entre la vegetación, me recuerda que la naturaleza no necesita exagerar para ser increíble: a veces, una simple sonrisa basta.