Saltar al contenido

😈 Demonio de Tasmania: un depredador en peligro

Vista frontal de la cabeza del demonio de Tasmania

Cuando era niño y escuché por primera vez “demonio de Tasmania”, pensé que era una criatura mitológica. Pero luego lo vi en un documental: una bola de pelo negro, dientes afilados y un grito que eriza la piel. Desde entonces, me fascinó este pequeño depredador, tan feroz como necesario para el equilibrio ecológico de Australia.

El demonio de Tasmania (Sarcophilus harrisii) no solo es real, sino que es un símbolo de fuerza y resistencia en la isla de Tasmania. Sin embargo, hoy lucha por sobrevivir ante una amenaza silenciosa que casi lo lleva a la extinción.

🌏 Dónde vive el demonio de Tasmania

Vista frontal de un demonio de Tasmania australiano

Como su nombre indica, este marsupial carnívoro habita exclusivamente en Tasmania, una isla al sur del continente australiano. Prefiere los bosques húmedos, praderas y zonas costeras, donde puede moverse con facilidad buscando alimento.

Es un animal nocturno y solitario, aunque en ocasiones se agrupa para alimentarse de carroña, emitiendo gruñidos, chillidos y bufidos que justifican su temible apodo.

🦴 Apariencia y comportamiento

Vista inferior de un demonio de Tasmania rugiendo al viento

El demonio de Tasmania mide unos 60 cm y puede pesar hasta 12 kilos. Su cuerpo compacto, mandíbula poderosa y dientes afilados le permiten triturar huesos sin esfuerzo.
De hecho, tiene una de las mordidas más fuertes en relación a su tamaño de todo el reino animal.

A pesar de su aspecto agresivo, en los documentales siempre me sorprendió su rol ecológico: no es un cazador despiadado, sino un limpiador natural. Se alimenta principalmente de carroña, ayudando a mantener el ecosistema libre de cadáveres y enfermedades.

🍖 Alimentación: el reciclador del bosque

Vista lateral de un diablo de Tasmania en su hábitat

El demonio de Tasmania es carnívoro oportunista. Come animales muertos, insectos, anfibios, pequeños mamíferos y aves.
Cuando encuentra una carcasa, puede consumir hasta el 40 % de su peso en una sola comida, dejando apenas los huesos.

Durante las escenas nocturnas de los documentales, verlo devorar con tanta intensidad mientras emite gruñidos es una mezcla de terror y admiración. No hay nada parecido.

🍼 Reproducción y vida social

Vista de planta lateral de una cría de demonio de Tasmania acostada

Las hembras entran en celo una vez al año, y los machos compiten ferozmente por el derecho a aparearse.
Las crías —llamadas joeys— nacen diminutas y deben recorrer el camino hasta el marsupio de su madre, donde solo unas pocas sobreviven.

De los 20 o 30 embriones, apenas cuatro logran llegar a las mamas disponibles dentro del marsupio. Es una carrera literal por la vida.
Las madres son muy protectoras, y durante las primeras semanas apenas salen de la madriguera.

😔 La enfermedad que casi los extingue

Vista lateral de un demonio de Tasmania de Australia en su hábitat

A partir de la década de 1990, una misteriosa enfermedad tumoral facial (DFTD) comenzó a propagarse entre los demonios de Tasmania.
Se trata de un cáncer contagioso que causa grandes tumores en el rostro y se transmite al morderse, algo común durante la alimentación o la competencia por pareja.

La enfermedad ha reducido su población en más de un 80 % en algunas zonas. Ver las imágenes de ejemplares enfermos en los documentales fue desgarrador: criaturas fuertes y salvajes, debilitadas por un enemigo invisible.

💪 Proyectos de conservación y esperanza

Vista lateral de un demonio tasmano sobre la hierba

Afortunadamente, la historia no termina ahí. En los últimos años, científicos y organizaciones australianas han trabajado en programas de cría en cautiverio y en la creación de “poblaciones libres de enfermedad” en zonas aisladas.

Uno de los hitos más esperanzadores fue la reintroducción del demonio de Tasmania en el continente australiano en 2020, después de más de 3.000 años de ausencia.
Esa noticia, que vi emocionado en un documental reciente, me hizo pensar que incluso los “demonios” pueden ser símbolos de renacimiento.

🌿 El papel ecológico del demonio de Tasmania

Vista frontal de un diablo de Tasmania de Australia acostado en tierra

Aunque a veces se lo ve como un animal peligroso, su función en la naturaleza es fundamental.
Actúa como limpiador ecológico, controla poblaciones de roedores y previene la propagación de enfermedades.
Sin él, el ecosistema de Tasmania sufriría un desequilibrio grave.

En realidad, este animal “endemoniado” es uno de los guardianes del bosque.

🧭 Curiosidades del demonio de Tasmania

Vista frontal de un diablo de Tasmania australiano tapado ligeramente por la vegetación
  • Su rugido puede escucharse a más de 2 kilómetros de distancia.
  • Puede correr hasta 25 km/h y trepar árboles.
  • Tiene una esperanza de vida de 5 a 7 años.
  • Es el marsupial carnívoro más grande del mundo.

❓FAQs

Vista frontal de la cabeza del demonio de Tasmania

¿Por qué se llama demonio de Tasmania?
Por los sonidos estridentes que emite y su aspecto fiero durante la alimentación.

¿Está en peligro de extinción?
Sí, aunque los programas de conservación están ayudando a recuperar sus poblaciones.

¿Dónde se puede ver en libertad?
En parques naturales de Tasmania como Narawntapu y el Parque Nacional de Cradle Mountain.

😈 Conclusión

El demonio de Tasmania es la prueba viviente de que la naturaleza no siempre se rige por la apariencia.
Detrás de su nombre temible hay un animal vital para el equilibrio ecológico, una historia de supervivencia y un mensaje de esperanza.

Cada vez que lo veo en un documental, entre sombras y gruñidos, recuerdo que incluso los seres más oscuros pueden tener un papel luminoso en el mundo natural.